domingo, 28 de agosto de 2011

¿Como desperdiciar la vida?







  El orden de las cosas me dice que todo debe ascender, pese a la conocida ley de gravedad todo va en alza, al menos eso parece; crecemos, debemos superarnos, vamos madurando, al caminar debemos llegar a un cierto destino, etc...Pero no se le ha dado quizás la otra lectura a estas cosas simples de la vida. Pese al avance, a la constante ascensión de la que hablan, debemos darnos cuenta que gradualmente seguimos a la gravedad, y caemos irremediablemente, como una semilla que cae hacia el suelo, para germinar en un nuevo comienzo...el paso del tiempo no muchas veces significa madures, el crecimiento el solo físico, el resto son cambios, idas y vueltas.

    Corremos por etapas nada más. Sin duda tenemos apogeos, pero cada día que pasa no somos mas maduros, solo nos acercamos irremediablemente a nuestra muerte, y al fin de todas las cosas tangibles. Ver la vida como una cuenta regresiva hace disfrutar cada momento como único. Albergar nuestras esperanzas en un "paraíso", y refugiarnos en el recurso de la fe es desestimar el hecho mismo de vivir. Aborrecer nuestros más íntimos impulsos y rechazar  todo lo inherente a la humanidad  es renegar en contra de la esencia de la vida.   
   La vida es un camino con muchos baches, pero los humanos tenemos el don de estar concientes de nuestros sentidos, a diferencia de los animales, tenemos la capacidad de autorregularnos. Albergar nuestros designios en manos de un dogma, una fe o algún ideal adquirido es dejarse  domar como un animal, es perder toda capacidad de autodeterminación, es dejar que piensen por nosotros, es ir tras el rebaño, guiado por un pastor.
 La línea de nuestras vida se marca de cicatrices, pues la esencia de la vida es así, somos seres mortales, es parte de nuestra humanidad. Antaño, los griegos en su mitología (sobre todo los relatos Homéricos) mostraban  las constantes pugnas entre los dioses del Olimpo y los mortales. Los Héroes, de cortas vidas, pero inundados de gloria y legados, versus, los dioses, seres eternos poseídos por la envidia e investidos en su monótona inmortalidad. Debemos asumir nuestra condición de mortales, debemos asumir el dolor, pues nos hace sentir vivos. Aquella persona que no es capaz de asumir el dolor se refugia en alguna ideología que le entregue respuestas existenciales y de paso le brinde  aceptación de un grupo social, y un sistema de valores que vallan acorde a sus necesidades.

  Considero humildemente que esto es un error: el ser humano tiene la capacidad de razonar, y permitir o adquirir  la moral de un grupo como propia es desechar el recurso de la razón por culpa del miedo. Lamentablemente, en religiones clásicas como el cristianismo hay reglas morales y valores que fueron instaurados hace mucho tiempo atrás, en sociedades conservadoras y dogmáticas donde se perseguía como uno de los fines la estabilidad y el orden social. Esta "compatibilidad" aún se da, por lo tanto el hecho de militar en un grupo social que entregue "valores morales positivos" es compatible con el concepto cívico – ciudadano que trata de instaurar un estado. "gente de bien", ovejas tontas del rebaño, ellas no piensan, solo siguen las órdenes de su pastor, y viven conformes y ciegas en su corral.  El  rebaño siempre ha entregado seguridad y aceptación a quien lo conforma, ya sea en un gran grupo o uno mas pequeño. La "unión hace la fuerza" cuando un individuo es incapaz de valerse por si mismo...

Y así, multitudes claman apuntando con el dedo profético y acusador lo horrendo que es el mundo, aferrandose por miedo a la fé, pero el paso del tiempo es inevitable, y las vidas rápidamente se consumen y se pierden en el tiempo y espacio.     Pienso que el ser Humano es capaz de más, no solo de ser un lacayo del miedo a la sombra de lo divino y  Eterno.




Apropiado :) 




jueves, 18 de agosto de 2011

Vomitando el opio.



Escuchas? Son los blancos cuervos que ríen a carcajadas, pues tus ojos son bellos y tu mirada es de fuego
baja de la pira, ven, monta tu ataúd y cabalga por las ardientes arenas del desierto
no busques un oasis, el cielo se confunde al horizonte que da esperanza y locura al viajero
que aplacaría el hambre con arena y la sed con veneno.

Alza la mirada, el incandescente sol no es el resplandecer del firmamento
ni la noche un telón de negra seda, rasgado por estrellas
somos luciérnagas entre bruma del pensamiento...




lunes, 15 de agosto de 2011

Quiebre del paradigma



   Hace un par de años atrás, y más aún ahora que estamos a puertas del 2012, se ha rumoreado bastante sobre esta fecha enigmática y de ribetes supuestamente apocalípticos.
  Todo comienza por los mayas y su calendario, donde según el, se acabaría el mundo. Recuerdo perfectamente la víspera del año 2000 y la expectativa que generó…las religiones se hicieron de muchos adeptos aprovechando el caos y el miedo para variar, hubieron suicidios, algunos esperaron la llegada de alienígenas y cosas por el estilo, pero ahora creo que es un poco diferente, pues la gente no está tan sugestionada, aunque ronda el fantasma del fin del mundo. Luego de los inoportunos mayas y su calendario solar, vino el siempre adecuado Nostradamus. Hay muchos eruditos que para variar creen haber encontrado el verdadero significado de sus metafóricas profecías, que a decir verdad, siempre tienen más de una lectura, o sirven para mas de alguna ocasión. A todo esta seguidilla de coincidencias se suman escritos antiquísimos de los egipcios, y la constante incertidumbre en el espacio exterior, con fenómenos astronómicos  “extraños y poco comunes” que traerían consecuencias climáticas negativas para nuestra subsistencia y de las demás especies, además de la oscura sombra de la guerra que ha estado siempre en la esencia del ser humano, ahora, llevada a niveles mas peligrosos y nocivos gracias a las “innovaciones científicas” en el área química – biológica  y nuclear.
     Pese a ser un incrédulo nato, o quizás un escéptico, en esta noche de insomnio he reflexionado con mi alter ego sobre la idea  de que todas las descabelladas teorías que rondan en la masa tengan algo de cierto, y que este famoso “2012” en verdad rompa paradigmas, y acabe con nuestro limitado concepto de realidad de una vez por todas.
  Es verdad, desde los inicios de nuestra historia hemos vivido en la oscuridad y nos hemos vistos obligados a dar explicación a fenómenos naturales y desconocidos con el misticismo y las primeras formas rústicas de religiones. La incertidumbre nos ha acompañado desde siempre, y con la llegada de la ciencia se ha saciado en parte nuestro apetito de “saber”, pero aún así, nos encontramos en la más completa oscuridad y aún después de milenios seguimos refugiándonos en el mito.

Siempre he tratado de que mis sentidos en integridad me brinden seguridad, y algún atisbo de “realidad”, pese a que pueden ser engañosos. He tratado de no evaporar mis neuronas  preguntándome en que hay más allá de este mundo, pero es difícil escapar de esta incertidumbre existencial. Algo en mi anhela explicaciones, no solo conformarme admirando un fenómeno, quisiera ir mas allá, y saber que lo provoca, pero mi mente está en disputa, por un lado esta la curiosidad, y por el otro mi moral antecedida de la gran muralla de la incredulidad y el escepticismo.
No quisiera tener que tragarme mis palabras, pero siempre está la posibilidad, pues mis sentidos no me han demostrado lo contrario, pues la incertidumbre genera posibilidades.
    Si llegase a ocurrir un gran cambio el “2012” (aunque lo dudo) creo que seria lo mas relevante, pese a lo apocalíptico, el quiebre de paradigma. Nuestros fieles sentidos enfrentados a una nueva realidad, un nuevo despertar, seria como pisar tierra de sueños y pesadillas, seria la caída de todo aquello que hemos construido sobre los débiles cimientos de la teoría y el mito.