jueves, 18 de agosto de 2011

Vomitando el opio.



Escuchas? Son los blancos cuervos que ríen a carcajadas, pues tus ojos son bellos y tu mirada es de fuego
baja de la pira, ven, monta tu ataúd y cabalga por las ardientes arenas del desierto
no busques un oasis, el cielo se confunde al horizonte que da esperanza y locura al viajero
que aplacaría el hambre con arena y la sed con veneno.

Alza la mirada, el incandescente sol no es el resplandecer del firmamento
ni la noche un telón de negra seda, rasgado por estrellas
somos luciérnagas entre bruma del pensamiento...




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